MDA - RADIO

martes, 21 de abril de 2015

FUE HACE TANTO TIEMPO




Fue hace tanto tiempo... Camine tantas calles solo de la mano de mi sombra que con cada paso se hizo más opaca... Vi tantas veces salir el sol con una botella de vino vacía entre mis manos... Jugué mil y un veces a la ruleta rusa con las balas de un beso desconocido que siempre intentaba dar en mi corazón... Derrame tantas caricias como gotas el cielo en una noche de tormenta... Dije tantas palabras sin sentido a aquella mujer que sin nombre decoraba mi habitación... Con frases ya estudiadas embriague los sentidos de quien cayera en mis brazos y solo me brindara placer... Escribí toda una enciclopedia con la locura que destilo por mis poros en las páginas de mi lecho... Dibuje todo un nuevo universo de constelaciones fugaces en el lienzo de mi espíritu... Encadene mi alma a su libertad con los grilletes de la respiración entrecortada de todas las miradas que visitaron mi pasión creyéndose inmortales en mi vida... Susurre el nombre de la dueña de mi redención en los oídos del viento esperando que tú me oyeras... Pero ahora sé que tu silencio guarda mi tan anhelada felicidad... Y es por eso que solo te pido no reveles tu ubicación... Pues deseo naufragar sin ti por la eternidad y sin nunca saberte humana... Atesorando por siempre y con cada respiro la mentira de tu perfección...

martes, 7 de abril de 2015

A VECES QUISIERA



A veces quisiera tener el valor para poder callar las voces que atormentan a mi ser... A veces quisiera solo poder escuchar el silencio de aquellos gritos... A veces quisiera solo poder entender porque mis pasos se sienten sin rumbo... Sé que a veces el dolor es el único que calma el hambre de esta soledad... Sé que a veces las lagrimas que derramo son las que alimentan a la cordura de mi sinrazón... Sé que el vacio que propicie en lo profundo de mi alma es el que le da el espacio necesario a mi espíritu para que este despliegue sus marchitas alas... Y a veces se que esos acordes sin armonía ni compas tienen el don de revivir a los espectros de mis palabras sin sentido... Mientras los ecos de una hermosa risa perdida en la memoria de mis suspiros retumban en mi ser... Mientras las expresiones de cariño de un viejo amor ya hacen en el ataúd de mi acorazado corazón... Y aunque a veces se convierten en ese haz de luz que penetra en medio de la neblina de mis heridas... Y en el calor de un abrazo de invierno extraviado en el tiempo... Sé que por siempre serán la excitación de un lecho lleno de ternura... Pero ahora levantar la cabeza y mirar al universo es saber que el karma cumple con su misión... Es saber en silencio que la hora se acerca con su sigilo característico... Y es saber que aquel empolvado reloj no dará marcha atrás por más que suplique... Ni las acciones ya cometidas encontraran el perdón o la redención anhelada... Dígase entonces en aquel preciso momento con el último aliento que me de vida y sin titubeo alguno... Amen...